Lo primero, por el estado en que se encuentran la mayoría de los audios del blog. Tuve la fortuna de encontrar un estupendo alojamiento gratuito, Mediamax. Un buen día me comunicaron que iban a cancelar todas las cuentas gratuitas por un cambio a The Linkup. Las cuentas de pago, en cambio, se iban a mantener. Así que me apresuré a cambiar mi cuenta, ya que me parecía que pagar era más razonable que subir todos los archivos a un nuevo alojamiento gratuito. Meses más tarde, recibí con decepción la noticia de que el nuevo alojamiento cerraba definitivamente. Un buen montón de horas de trabajo perdidas. A eso hay que añadir que la desconfianza que me inspiran ahora este tipo de servicios me han mantenido alejada del blog porque… ¿quién me dice que no me va a volver a suceder? No me gusta tener así las cosas, pero tampoco dispongo ahora del tiempo ni de las ganas necesarias para poner un poco de orden y devolver a su sitio las músicas desaparecidas.
Lo segundo, por no haber respondido con prontitud a las muestras de afecto que muchos me habéis mostrado, ni a los muchísimos enlaces con los que este modesto lugar sigue siendo distinguido. Muchos blogs musicales están empezando, algunos con ideas y materiales verdaderamente interesantes, y aún no los he reseñado ni enlazado como merecen.
Y en tercer lugar… aunque sé que no tengo obligación de dar explicaciones acerca de mi prolongado silencio, me parece justo hacerlo por todos los que me habéis seguido todo este tiempo. Cuando empecé a escribir aquí, la ley de educación vigente me tenía dando clases de Historia de la Música a mis alumnos de 3º de ESO y 2º de Bachillerato. A pesar de mi interés enorme por la materia, y de mi vocación para tratar de comunicarla, no conseguía interesar mínimamente a mis alumnos. Ello me llevó a buscar en las nuevas tecnologías un camino que pudiera servir de punto de unión de lo antiguo con lo moderno, la fórmula con la que podía acercarme a mis jovencísimos alumnos con las herramientas que más podían atraerles hacia un terreno “árido” pero enriquecido por las inmensas posibilidades de internet. No sé si el esfuerzo mereció los resultados… en realidad estoy casi segura de que no. Pero al menos tuve la oportunidad de aprender: Moodle, páginas web, blogs, recursos sin fin… y, sin proponérmelo, de conocer a mucha gente que, sin ser mis alumnos, han mostrado más interés en mis propuestas que aquéllos a los que en un principio me dirigía. Paradojas de la vida, empecé un blog para mis alumnos, y terminé escribiendo para compañeros, amigos, desconocidos… gente cercana que me ha dado más de lo que nunca esperé.
Las leyes han cambiado, nuevamente, y la Historia de la Música ya no está en los planes de estudio. Esto da un giro radical a mis clases, con lo que mis esfuerzos ahora van encaminados a otros aspectos más prácticos de la música. Es un poco como volver a empezar…
Begin the Beguine. Cole Porter
When they begin the beguine,
It brings back the sound of music so tender,
It brings back the night of tropical splendor,
It brings back a memory evergreen!
I’m with you once more under the stars,
And down by the shore an orchestra’s playing.
Even the palms seem to be swaying
When they begin the beguine!
To live it again is past all endeavor,
Except when that tune clutches my heart,
And there we are swearing to love forever,
And promising never, never to part!
What moments divine, what raptures serene,
Till clouds came along to disperse the joys we had tasted…
Now, when I hear people curse the chance that was wasted,
I know but too well what they mean!
So, don’t let them begin the beguine,
Let the love that was once a fire remain an ember . . .
Let it sleep like the dead desire I only remember,
When they begin the beguine!
Oh yes, let them begin the beguine, make them play!
‘Till the stars that were there before return above you,
‘Till you whisper to me once more, “Darling, I love you!”
And we suddenly know, what heaven we’re in,
When they begin the beguine!
When they begin… the beguine!
… y ademas, así, en inglés. De momento sólo con un grupo, he comenzado la aventura de dar mis clases en una lengua que no es la mía. Esto que a mis compañeros de idiomas les parecerá algo cotidiano y hasta sencillo a mí, por el momento, me está exigiendo una gran inversión de tiempo, que ya era bastante limitado.
¿Qué cabe hacer ahora de este lugar? He llegado a una encrucijada. Y aunque siempre he tenido facilidad para tomar decisiones, ahora estoy aquí, parada, en medio del camino, sin saber muy bien qué rumbo tomar… No sé si darle “chapa y pintura nuevas”, como
Antonio… o si proponerme escribir con la periodicidad suficiente para mantenerlo sin que me robe mucho tiempo… o si cerrarlo definitivamente. Pero habrá que ir decidiendo…
La música está interpretada por Glenn Miller y la American Band of the Allied Expeditionary Force.
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